El nuevo parche con células beta, desarrollado por científicos de dos universidades estadounidenses, podría servir para tratar a los millones de pacientes con diabetes de tipo 1 y de tipo 2 avanzada, de forma sencilla y sin dolor, al permitir eliminar las molestas inyecciones de insulina de su día a día.
Las células beta son las encargadas de producir y almacenar la insulina en el cuerpo humano. Lamentablemente, en los pacientes con diabetes, estas células no funcionan bien,
por lo que la mayoría de ellos, se ven obligados a inyectarse insulina a
diario, con el dolor y las molestias que eso conlleva.
Para evitarlo, los científicos llevan años tratando de replicar la
función que desempeñan estas células en el cuerpo humano. También han
probado a trasplantar células beta sanas a los pacientes con diabetes.
Sin embargo, el trasplante es una solución muy invasiva y con un elevado
riesgo de infección y rechazo, a demás de los posibles efectos
secundarios de los tratamientos inmunodepresores que es necesario
administrar siempre que se realizar un trasplante.
Ahora, por fin, unos investigadores de la Universidad de
Carolina del Norte, Chapel Hill, y de la Universidad Estatal de Carolina
del Norte han diseñado una nueva solución no invasiva, indolora, fácil
de aplicar y sin riesgos que podría facilitar considerablemente el día a día de los pacientes con diabetes.
Se trata de un parche sintético relleno de células beta naturales
que es capaz de administrar a los pacientes la dosis de insulina que
necesitan en cada momento para controlar sus niveles de azúcar en
sangre, sin riesgo de hipoglucemia.
El nuevo invento se basa en una tecnología presentada el año pasado en Proceedings of the National Academy of Sciences por el mismo equipo de investigación y conocida como “parche de insulina inteligente”. Leer noticia compelta AQUI
Olli, un minibus eléctrico autónomo impreso en 3D
Local Motors, la empresa estadounidense con sede en Arizona que fabricó el Strati, el primer coche impreso en 3D, ha presentado ahora un minibus eléctrico atónomo también impreso en 3D, que lleva incorporada una versión de Watson, el sistema de inteligencia artificial de IBM. El nuevo minibús, llamado Olli, recorrerá las calles de Washington DC y, gracias a la incorporación de Watson, podrá comunicarse con los usuarios en lenguaje natural.

Olli, ha sido diseñado por Local Motors, pero después, el fabricante de
automóviles impresos en 3D se alió con IBM para incorporar Watson a su
minibús. La idea es que los usuarios puedan indicar a Olli a
dónde quieren ir utilizando el lenguaje natural, además de hacerle otras
preguntas como cuánto falta para llegar a su destino, cómo
llegar a alguna atracción turística desde su parada de destino o dónde
hay un restaurante cerca para comer algo. Sólo tienen que pulsar un
botón y preguntar.
Local Motors cree que es importante que los coches y buses autónomos
hablen de forma natural con los usuarios para que estos pierdan el
miedo a los vehículos sin conductores.
Además de no contaminar, estos minibuses se pueden fabricar en microfábricas en apenas 10 días, más un día adicional de montaje.
Hogares con control remoto
Una de las principales ventajas de que todos los dispositivos del hogar estén conectados a Internet es que podremos manejarlos desde cualquier sitio. Por ejemplo, encender las luces mientras estamos de viaje para ahuyentar a posibles ladrones, encender la calefacción de camino a casa para que el hogar ya esté caliente cuando lleguemos, comprobar qué hay en la nevera al salir de trabajar para pasar por el súper de camino a casa, etc.

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